Tu comedor cobra rápido y cierra el turno cuadrado
Punto de venta con tu menú en la pantalla, factura con tu CAI para el que la pide y arqueo de caja al cerrar. Hecho para comedores, pollerías y cafeterías hondureñas.
Sin tarjeta · Completo durante los 14 días de prueba

Lo que se te va en el día a día
El menú se carga una vez y se cobra tocándolo
Un comedor no tiene código de barras en la sopa de caracol. Cargas tu menú una vez, con su precio y su categoría, y la caja te lo muestra en botones grandes: bebidas, desayunos, platos fuertes, postres. El cajero toca lo que pidió la mesa y la cuenta se arma sola.

La cuenta se cobra como caiga
Efectivo con el vuelto ya calculado, tarjeta o transferencia. Tocas el billete que te dieron y la pantalla te dice cuánto devolver, que es donde se pierde plata cuando hay fila. Si el cliente paga con dos formas a la vez, también.

Factura con CAI para el que la pide
La mayoría de tus clientes no pide factura y esa venta sale a Consumidor Final sin que nadie teclee nada. Cuando alguien la pide con su RTN, sale con tu CAI, tu correlativo en orden y los datos que exige el régimen. La misma venta, el mismo botón.

El turno cierra cuadrado, o te dice por cuánto no
Cada cajero abre su turno con el fondo de caja y al cerrar cuenta el efectivo. Recibix compara lo que debería haber contra lo que hay y te deja la diferencia por escrito, con el nombre de quien cerró. Si mañana falta plata, no es la palabra de uno contra la de otro.

El comprobante sale por donde el cliente lo quiera
Se imprime en la térmica del mostrador o se manda por WhatsApp con un enlace que el cliente abre en su teléfono. Para el que solo quería ver cuánto pagó, eso alcanza y no gastas papel.

Servicio a mesa
Lo que hay arriba ya funciona y lo puedes usar hoy. Lo que todavía no existe es la mesa: la cuenta que queda abierta mientras la gente sigue pidiendo, la comanda que sale en la cocina cuando el mesero manda la orden, la propina y el cargo por servicio, y partir la cuenta cuando cuatro amigos pagan por separado.
Lo estamos construyendo, y no queremos adivinar cómo trabaja tu comedor. Si tienes uno, escríbenos y cuéntanos cómo cobras hoy: quién toma la orden, cómo llega a la cocina, qué pasa cuando una mesa se junta con otra. Esas respuestas son las que deciden qué se construye primero.
Cobrando esta misma semana
Sube tu menú
Cargas tus platos y bebidas con su precio, agrupados por categoría. Si ya lo tenías en una hoja de Excel, se importa y no se vuelve a teclear.
Carga tu CAI
Pones el CAI que te autorizó el SAR y su rango. Recibix numera en orden y te avisa antes de que se te acabe.
Abre la caja
Cuentas el fondo, abres el turno y ya estás cobrando. Al cerrar sale el arqueo con la diferencia.
¿Cómo se ve paso a paso? Lee cómo montar el punto de venta, o mira las guías de cobrar, caja y arqueo y cargar tu CAI.
Preguntas frecuentes
¿Tiene servicio a mesa, con la cuenta abierta hasta que el cliente se va?
Todavía no. Hoy Recibix cobra como un mostrador: se arma la cuenta y se cobra de una. Eso funciona bien en una pollería, una cafetería, una baleadera o para llevar; en un comedor con meseros, donde la mesa pide en tandas y paga al final, todavía te falta esa pieza. La estamos construyendo y abajo te decimos cómo entrar a los primeros.
¿Imprime la comanda en la cocina?
No por ahora. La comanda a cocina va junto con el servicio a mesa, en lo que viene. Hoy la impresora del mostrador saca el comprobante del cliente.
¿Controla los ingredientes y las recetas?
No, y no está en los planes cercanos. Recibix lleva el inventario de lo que se cuenta por unidad —las gaseosas, las cervezas, el agua— y ahí sí te dice cuánto queda. Lo que sale de la cocina no descuenta libras de carne ni onzas de queso. Un comedor compra este sistema para cobrar y facturar en regla, no para costear recetas.
¿Cobra la propina o el cargo por servicio?
Todavía no como una línea aparte. Va con el servicio a mesa. Hoy, si lo cobras, se agrega como un producto más del menú.
¿Sirve para una pollería o un negocio de comida rápida?
Sí, y hoy mismo. En ese formato se cobra de una y no hay cuenta que quede abierta, que es exactamente como funciona Recibix ahora. Lo único que te falta de lo que viene es la comanda a cocina.
¿Qué pasa si se cae el internet en plena hora de almuerzo?
El punto de venta sigue cobrando sin conexión: da el vuelto e imprime igual. Cuando el internet vuelve, las ventas se suben solas y toman su correlativo. Hay que abrir la caja en línea al menos una vez antes, para que la terminal se lleve tu menú guardado.
¿Cuánto cuesta?
El punto de venta es un complemento que se activa sobre un plan de pago: cuesta L458.85 al mes con la primera caja incluida, y cada caja adicional L228.85. El plan Básico ya te cubre la facturación con CAI y los clientes; el inventario y los reportes son de Pro. Los 14 días de prueba traen todo completo y sin tarjeta, aunque el complemento del punto de venta se activa cuando pasas a un plan de pago.
¿Recibix está autorizado por el SAR?
El SAR no autoriza sistemas, autoriza contribuyentes. Tú te registras como autoimpresor y el SAR te entrega tu CAI; Recibix lo carga y emite con la numeración y los datos que pide el régimen. Si todavía no tienes CAI, puedes probar el sistema en modo demo durante los 14 días.
Pruébalo con tu propio menú
Sube tus platos, carga tu CAI y cobra la primera cuenta hoy mismo. Catorce días completos, sin tarjeta.