Tu ferretería tiene miles de códigos. Que el sistema los lleve por ti
Factura con tu CAI, cobra rápido en el mostrador y sabes qué hay en bodega sin contarlo a mano. Con crédito a maestros de obra, cotizaciones para obra y compras a tus distribuidores, en un solo lugar.
Sin tarjeta · Completo durante los 14 días de prueba

Lo que se te va en el día a día
Miles de códigos, y encuentras el que buscas
Una ferretería no vende veinte cosas: vende tornillos por medida, tubos por diámetro, pintura por galón y color. Cargas todo tu catálogo desde una hoja de Excel en vez de teclearlo, lo organizas por categorías y lo buscas por nombre o por código. Cada producto lleva su unidad de medida, así que vendes por metro, por libra o por unidad sin hacer cuentas aparte.

El mostrador no espera
El punto de venta está hecho para el ritmo de un mostrador: escaneas o buscas, cobras en efectivo o tarjeta, das vuelto e imprimes. Si se cae el internet la venta sigue y se sincroniza sola cuando vuelve, porque en una ferretería no se le puede decir al cliente que espere a que cargue la página.

Fiar sin perder la cuenta
Los maestros de obra y los constructores compran al crédito, y ahí es donde se pierde la plata. Recibix lleva quién te debe, cuánto y desde cuándo, con su antigüedad de saldo. Registras abonos parciales y el saldo se ajusta solo. Cuando quieres saber quién está atrasado, no tienes que revisar un cuaderno.

Cotizas una obra y la conviertes en venta
Para un proyecto grande no se factura de una: se cotiza. Armas la cotización con sus cantidades y precios, se la mandas al cliente, y cuando la aprueba la conviertes en factura sin volver a escribir nada. Si pide cambios, guardas una versión nueva y la anterior queda archivada.

Lo que le compras al distribuidor entra solo
Registras la compra al proveedor y el inventario se repone sin que tengas que sumarlo a mano. El costo de esa compra alimenta tu margen real, así que sabes cuánto ganas de verdad en cada venta y no solo cuánto facturaste. Para pedidos planificados levantas una orden de compra y la recibes cuando llega el camión.

Bodega y sala de venta, por separado
Si tienes la mercadería repartida entre el local y una bodega, o más de una sucursal, llevas el stock de cada ubicación y ves cuánto hay en cada una desde la ficha del producto. Mueves inventario entre ellas y queda el registro del traslado.

Facturando esta misma semana
Sube tu catálogo
Importas tus productos desde Excel con su precio, código y unidad de medida. Si ya lo tenías en una hoja, ese trabajo no se vuelve a hacer.
Carga tu CAI
Pones el CAI que te autorizó el SAR y su rango de correlativos. Recibix numera cada factura en orden y te avisa antes de que se te acabe.
Abre el mostrador
Vendes desde el punto de venta o facturas desde la computadora. El inventario se descuenta solo y tus reportes se arman con cada venta.
¿Cómo se ve paso a paso? Lee cómo cargar tu CAI, o mira las guías de inventario, punto de venta y cobros.
Preguntas frecuentes
¿Sirve si vendo por metro, por libra y por unidad?
Sí. Cada producto lleva su propia unidad de medida, así que el cable va por metro, el clavo por libra y la brocha por unidad. La factura muestra la unidad de cada línea.
¿Puedo usar un lector de código de barras?
Sí. En el punto de venta escaneas el código y el producto entra a la venta. Si escaneas un código que todavía no existe en tu catálogo, Recibix te ofrece crearlo en el momento.
¿Qué pasa si se me va el internet en medio de una venta?
El punto de venta sigue funcionando sin conexión: cobras, das vuelto e imprimes igual. Cuando el internet vuelve, las ventas se sincronizan solas y toman su correlativo. Esto aplica al punto de venta; para facturar desde la computadora sí necesitas conexión.
¿Cómo llevo lo que me deben los maestros de obra?
Cada factura al crédito queda en cuentas por cobrar con su saldo y su antigüedad. Registras los abonos conforme te van pagando y el saldo baja solo. Puedes ver el estado de cuenta de un cliente y mandárselo.
¿Recibix está autorizado por el SAR?
El SAR no autoriza sistemas, autoriza contribuyentes. Tú te registras como autoimpresor y el SAR te entrega tu CAI; Recibix lo carga y emite las facturas con la numeración y los datos que exige el régimen. Si todavía no tienes CAI, puedes probar el sistema en modo demo durante los 14 días.
¿Cuánto me cuesta y qué incluye?
El plan Básico cubre facturación con CAI, clientes y catálogo de productos. El control de inventario —stock que se mueve solo, kardex, costo, almacenes y compras—, las cotizaciones y los reportes son de los planes Pro y Empresarial. Durante los 14 días de prueba tienes todo completo, sin tarjeta.
Ya llevo mi inventario en Excel, ¿tengo que empezar de cero?
No. Importas tus productos y tus clientes desde una plantilla de Excel. De ahí en adelante, facturar y comprar mantienen el stock al día sin que tengas que tocar la hoja otra vez.
¿El punto de venta es un programa aparte que tengo que instalar?
No se instala nada: corre en el navegador de la computadora o de una tableta. Puedes tener varias cajas trabajando a la vez, cada una con su turno y su arqueo al cerrar.
Pruébalo con tu propio catálogo
Importa tus productos, carga tu CAI y haz la primera venta hoy mismo. Catorce días completos, sin tarjeta.